Nada se afirma sin evidencia
Es la regla del producto y también la nuestra: ningún puntaje sale sin el fragmento que lo respalda, ni una evaluación sin poder reconstruirse entera.
Nosotros
Partimos de una idea simple: la forma en que alguien resuelve un problema dice más que el resultado al que llega. Adaliza la vuelve observable, sin invadir a nadie.

Todos pasamos por procesos técnicos que medían otra cosa: ejercicios que nadie repite en el trabajo, entrevistas donde hablar mejor ganaba a pensar mejor. Los modelos de lenguaje terminaron de vaciarlos de sentido.
Del otro lado el problema es el espejo: equipos técnicos que gastan horas de gente senior en entrevistas para descubrir, recién ahí, cómo razona la persona que tienen enfrente.
Adaliza mueve esa observación al principio del proceso y la deja registrada: el candidato resuelve un caso incompleto conversando con un agente que interpreta un rol, y queda registrado cómo llegó a la entrega.
Nació en el ámbito académico, de una investigación sobre cómo se evalúa el talento técnico y por qué los métodos habituales miden el resultado y nunca el razonamiento.
Es la regla del producto y también la nuestra: ningún puntaje sale sin el fragmento que lo respalda, ni una evaluación sin poder reconstruirse entera.
No construimos un filtro automático. Cada cosa que diseñamos deja la decisión del lado del equipo que contrata, aunque automatizarla fuera más fácil de vender.
Del otro lado hay alguien con un reloj corriendo, sin entrenamiento y sin segunda oportunidad: ahí está el margen de error más chico del producto.
Cinco personas entre producto, diseño e ingeniería. Cada decisión del producto pasó por esta mesa.
Carolina Sol Castellucci
Julia D’Alessio Poisson
Matías Pereda
Matías Ezequiel Hermida
Rodrigo Nicolás Putrino
Adaliza
Adaliza une dos nombres propios de la historia de la computación. No es un juego de palabras: son las dos mitades exactas de lo que hace el producto.
Un algoritmo riguroso y una conversación que interpreta un rol. Adaliza es las dos cosas a la vez, y por eso lleva las dos en el nombre.
Evaluamos talento. Potenciamos futuro.

La forma más rápida de entender Adaliza es verlo sobre una vacante que tengas abierta hoy.