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Nosotros

Construimos la herramienta que nos hubiera gustado tener.

Partimos de una idea simple: la forma en que alguien resuelve un problema dice más que el resultado al que llega. Adaliza la vuelve observable, sin invadir a nadie.

Mascota de Adaliza: un robot con el índice levantado, como si se le ocurriera una idea

Por qué existe

Todos pasamos por procesos técnicos que medían otra cosa: ejercicios que nadie repite en el trabajo, entrevistas donde hablar mejor ganaba a pensar mejor. Los modelos de lenguaje terminaron de vaciarlos de sentido.

Del otro lado el problema es el espejo: equipos técnicos que gastan horas de gente senior en entrevistas para descubrir, recién ahí, cómo razona la persona que tienen enfrente.

Adaliza mueve esa observación al principio del proceso y la deja registrada: el candidato resuelve un caso incompleto conversando con un agente que interpreta un rol, y queda registrado cómo llegó a la entrega.

Nació en el ámbito académico, de una investigación sobre cómo se evalúa el talento técnico y por qué los métodos habituales miden el resultado y nunca el razonamiento.

Cómo trabajamos

Nada se afirma sin evidencia

Es la regla del producto y también la nuestra: ningún puntaje sale sin el fragmento que lo respalda, ni una evaluación sin poder reconstruirse entera.

La decisión es de las personas

No construimos un filtro automático. Cada cosa que diseñamos deja la decisión del lado del equipo que contrata, aunque automatizarla fuera más fácil de vender.

El candidato también es usuario

Del otro lado hay alguien con un reloj corriendo, sin entrenamiento y sin segunda oportunidad: ahí está el margen de error más chico del producto.

El equipo

Cinco personas entre producto, diseño e ingeniería. Cada decisión del producto pasó por esta mesa.

  • Carolina Sol Castellucci

  • Julia D’Alessio Poisson

  • Matías Pereda

  • Matías Ezequiel Hermida

  • Rodrigo Nicolás Putrino

Adaliza

El nombre

Adaliza une dos nombres propios de la historia de la computación. No es un juego de palabras: son las dos mitades exactas de lo que hace el producto.

AdaPor Ada Lovelace
En 1843 escribió el primer algoritmo pensado para ser ejecutado por una máquina, y fue la primera en entender que una computadora podía trabajar con mucho más que números. Es la mitad que evalúa: criterios definidos de antemano y una cuenta que los aplica siempre igual.
lizaPor ELIZA
El primer programa conversacional, desarrollado en el MIT entre 1964 y 1966. Sostenía un diálogo interpretando un rol, que es exactamente lo que hace el agente de cada simulación. Es la mitad que conversa.

Un algoritmo riguroso y una conversación que interpreta un rol. Adaliza es las dos cosas a la vez, y por eso lleva las dos en el nombre.

Evaluamos talento. Potenciamos futuro.

Mascota de Adaliza: un robot saludando con una tabla en la mano

¿Querés verlo funcionando?

La forma más rápida de entender Adaliza es verlo sobre una vacante que tengas abierta hoy.